Santo Domingo.- Conversación con el doctor Willians De Jesús Salvador, presidente de la Sociedad Dominicana de Endocrinología y Nutrición, sobre la Nueva Pirámide de Alimentación 2025-2030 de las Dietary Guidelines for Americans (DGA), con la periodista Pascualina Reyes, como moderadora.
Pascualina Reyes: Doctor De Jesús Salvador, ¿podría explicarnos qué es la Pirámide de Alimentación?
Willians De Jesús Salvador: Claro, la Pirámide de Alimentación es una representación gráfica que organiza los diferentes grupos de alimentos, sugiriendo las proporciones y frecuencias ideales para mantener una dieta equilibrada. Su principal objetivo es guiar las decisiones alimentarias diarias, asegurando que se cumplan las necesidades nutricionales y se minimice el riesgo de enfermedades. Desde su introducción en EE. UU. en 1992, esta herramienta ha ido evolucionando para adaptarse a los últimos conocimientos en nutrición y salud pública.
Pascualina Reyes: ¿Desde cuándo se utiliza la Pirámide de Alimentación?
Willians De Jesús Salvador: La primera "Pirámide de Alimentación" fue lanzada en EE. UU. en 1992, organizando los grupos de alimentos en diferentes niveles con recomendaciones sobre porciones diarias. En 2005, se revisó para hacer más claras las categorías y porciones. Luego, en 2011, se introdujo "MyPlate", que presentaba un enfoque más práctico, mostrando las proporciones de alimentos en un plato. Sin embargo, recientemente hemos visto un retorno a un formato de pirámide, esta vez invertido, que prioriza las proteínas, las grasas saludables, las frutas y las verduras, mientras que los granos ocupan una menor proporción en la base. Este nuevo enfoque se alinea con la campaña "Make America Healthy Again" (MAHA), impulsada por Robert F. Kennedy Jr., que busca priorizar alimentos de calidad y reducir el consumo de ultraprocesados.
Pascualina Reyes: ¿Qué opina sobre esta nueva Pirámide de Alimentación de EE. UU.?
Willians De Jesús Salvador: Las guías actuales hacen hincapié en patrones de alimentación más saludables, priorizando alimentos mínimamente procesados, así como una variedad de proteínas, grasas saludables, frutas y verduras. La reciente actualización se centra en evitar los ultraprocesados, que se consideran una de las principales causas de enfermedades crónicas. Esto representa un avance significativo, especialmente en un contexto donde se ha priorizado la intervención farmacológica en vez de la prevención.
Pascualina Reyes: ¿Cuáles son las limitaciones de la Pirámide de Alimentación y cómo debería ser su enfoque?
Willians De Jesús Salvador: Recientemente, los Departamentos de Agricultura (USDA) y de Salud y Servicios Humanos (HHS) publicaron la edición 2025-2030 de las Dietary Guidelines for Americans (DGA), que son fundamentales para las políticas alimentarias federales y sirven como guía para los profesionales de la salud. Esta nueva edición incluye revisiones sustanciales y controversiales, buscando responder a la creciente prevalencia de enfermedades crónicas relacionadas con la dieta, como la obesidad, diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y prediabetes, que afectan a un gran número de adultos en EE. UU. y representan una emergencia de salud pública.
Es crucial reconocer que la Pirámide de Alimentación tiene limitaciones. No es un enfoque universal, pues las recomendaciones deben ser adaptadas a contextos culturales y socioeconómicos diversos. Barreras como el costo y la disponibilidad de alimentos saludables pueden dificultar su implementación. Además, aunque la nueva pirámide ofrece una perspectiva más equitativa sobre los grupos alimenticios, es fundamental personalizar las recomendaciones de acuerdo a las necesidades individuales, incluyendo a niños, mujeres embarazadas y personas con condiciones médicas.
Pascualina Reyes: ¿Cuáles son las recomendaciones específicas de esta nueva guía de nutrición en EE. UU.?
Willians De Jesús Salvador: La edición 2025-2030 de las Dietary Guidelines for Americans (DGA) es esencial para las políticas alimentarias en EE. UU. y ofrece una revisión profunda de recomendaciones anteriores, abordando la creciente prevalencia de enfermedades crónicas relacionadas con la dieta.
Una de las novedades más destacadas es la introducción de una pirámide alimentaria "invertida", que prioriza los grupos de alimentos según su valor nutricional y su papel en la prevención de enfermedades. En esta pirámide, las proteínas de alta calidad, las grasas saludables, los lácteos enteros y los alimentos integrales se colocan en la base, mientras que los alimentos ricos en azúcares añadidos y ultraprocesados se sitúan en niveles inferiores.
Principales recomendaciones nutricionales:
Priorizar alimentos reales y proteínas de alta calidad: Se subraya la importancia de centrarse en alimentos mínimamente procesados, con énfasis en alimentos integrales, frutas, verduras y proteínas saludables. La ingesta diaria recomendada de proteínas ha aumentado de aproximadamente 0.8 g/kg a 1.2–1.6 g/kg por día, con el objetivo de mejorar la saciedad y mantener la masa muscular. Este enfoque responde a la relación entre dietas bajas en proteínas y mayores riesgos metabólicos. Sin embargo, ha generado debate sobre las dosis recomendadas y su relación con la actividad física.
Grasas y lácteos: reinterpretando las recomendaciones tradicionales: Las nuevas guías permiten el consumo de lácteos enteros sin azúcares añadidos y no demonizan las grasas saturadas en alimentos enteros, aunque sugieren que su consumo no supere el 10% de las calorías totales. Este cambio marca una ruptura con décadas de recomendaciones que favorecían productos bajos en grasa. A pesar de la evidencia de que altos niveles de grasas saturadas pueden elevar el colesterol LDL en algunos individuos, la inclusión de grasas debe evaluarse en el contexto de la dieta general y el perfil de riesgo metabólico.
Reducción de azúcares añadidos y alimentos ultraprocesados:Las guías indican que no hay un nivel aceptable de azúcares añadidos en una dieta saludable, recomendando que las comidas no contengan más de 10 g de azúcares añadidos. Por primera vez, se insta a evitar alimentos altamente procesados, debido a su asociación con la obesidad y otras enfermedades. Esta recomendación se basa en la evidencia epidemiológica que vincula el consumo elevado de ultraprocesados con problemas de salud como inflamaciones sistémicas.
Enfoque en salud intestinal y micronutrientes: Las guías también subrayan la importancia del microbioma, promoviendo una dieta rica en verduras, frutas, alimentos fermentados y fibra, debido a su impacto positivo en la diversidad bacteriana intestinal.
Pascualina Reyes: Hablemos de los mitos y realidades en torno a la Pirámide de Alimentación.
Willians De Jesús Salvador:
Verdades: Esta guía es orientativa y no impone recetas fijas. Priorizar vegetales, frutas y granos integrales es fundamental para la salud cardiovascular y metabólica. Las recomendaciones se actualizan basándose en evidencia científica, lo que significa que pueden evolucionar con el tiempo.
Mitos: Es importante desmentir algunas creencias erróneas, como la idea de que una pirámide o un plato es aplicable a todos. Las recomendaciones deben adaptarse a las necesidades individuales, y no todos los carbohidratos son dañinos; de hecho, las grasas insaturadas pueden ser beneficiosas para la salud.
Pascualina Reyes: Doctor Willians De Jesús Salvador, ¿tiene un mensaje final sobre la nueva Pirámide de Alimentación de EE. UU.?
Willians De Jesús Salvador: Quiero resaltar la importancia de adaptar las guías alimentarias a las realidades culturales y socioeconómicas de cada persona. Utilizar estos modelos como herramientas visuales, priorizando alimentos mínimamente procesados y teniendo en cuenta las circunstancias individuales, es esencial para fomentar hábitos alimenticios saludables. Además, es clave promover políticas que mejoren el acceso a alimentos saludables en la lucha contra enfermedades endocrinas y metabólicas. En un entorno lleno de información sobre nutrición, es crucial discernir entre verdades y mitos para alcanzar un bienestar sostenible.
Conversatorio con el doctor Willians De Jesús Salvador, presidente de la Sociedad Dominicana de Endocrinología y Nutrición (SODENN)
.
Sobre el doctor Willians De Jesús Salvador
La trayectoria médica del doctor Willians De Jesús Salvador abarca más de 32 años de ejercicio especializado en endocrinología, con un enfoque destacado en el tratamiento de enfermedades tiroideas, diabetes y obesidad. Realizó su postgrado en la Fundación Dr. Jiménez Díaz de la Universidad Autónoma de Madrid, España, lo que le otorgó una sólida formación internacional.
El doctor De Jesús Salvador actualmente funge como presidente de la Sociedad Dominicana de Endocrinología y Nutrición (SODENN) para el período 2025–2027.
Sobre la Sociedad Dominicana de Endocrinología y Nutrición (SODENN)
La Sociedad Dominicana de Endocrinología y Nutrición (SODENN) es una asociación sin fines de lucro fundada en 1974, dedicada a impulsar el desarrollo científico y profesional en el campo de la endocrinología y la nutrición en la República Dominicana.
Te puede interesar:
.
.
.
¿Quiénes Somos?
Somos Mancheta Salud (MS), un medio de comunicación especializado en dar prioridad a los temas médicos, con el fin de informar a los profesionales en este ámbito y los ciudadanos en general, difundiendo las noticias, eventos, investigaciones y demás, de los galenos, el CMD, organismos, sociedades, asociaciones, instituciones, hospitales, ARS, fundaciones, y todas las entidades pertenecientes a esta área.
Nuestras Redes Sociales
IG: https://www.instagram.com/manchetasalud?igsh=YWFpdmJrN2U0cHRt
FB: https://www.facebook.com/share/1BoaKRywuG/
Correo: manchetasalud@gmail.com
YouTube: https://youtube.com/@manchetasalud?si=n1GXvQnUhKLHZ35P
X: https://x.com/ManchetaSalud?t=Venhy4QpdqJ_xDcmn4ysBQ&s=09